secretos
Todas las historias familiares vienen impregnadas de virtudes y defectos, con heridas de nuestros ancestros que se han transmitido a través de las generaciones. Sus vidas no resueltas, llenas de secretos y silencios, se han ido acumulando bajo capas de olvido y anestesia.
Pero a medida que avanzan las generaciones, nuevos colores comienzan a pintar sus vidas, sus vivencias. Así, se van desentrañando poco a poco los nudos familiares no resueltos, los síntomas y los traumas vividos.
Hoy, en este presente, mi biología consciente me trae el hermoso regalo de ser la elegida para dar luz a mi clan. Agradezco a nuestros ancestros, pues gracias a ellos existo. Aprendo de cada situación, y cada una me deja el mensaje de que estoy viva.
Elijo los dones de mi clan como tesoros que recibo con profunda gratitud. Los honro a cada uno, sobre todo a mis padres, quienes, con sus propias maneras de amar, realizaron una gran labor. Hoy, como mujer adulta, puedo reconocerlo.
Aprendo también que siempre estamos en proceso de aprendizaje, y que debemos darnos permiso para sentirnos frágiles y vulnerables. La vida siempre nos trae sorpresas, y es el estado de presencia lo que nos hace sentir plenamente vivos.
Y es ahí, en esa presencia, donde la magia de la vida pinta mi existencia de colores. 7 de septiembre de 2024: un día bello, de sol radiante y de todos los verdes de los árboles que me rodean.
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