navidad



Hoy, en el solsticio de verano, me tomo un momento para reflexionar sobre mi vida y la de cada una de ustedes. Es un momento perfecto para dejar atrás lo viejo, lo que ya no nos sirve, y abrir espacio a lo nuevo.

Me permito renacer. Permito que mi abundancia, mi creatividad y mi sabiduría ancestral florezcan. Me transformo en la mujer que deseo ser, encontrándome, dejando atrás la oscuridad para contemplar la hermosa luz del sol naciente.

Agradezco este camino que he elegido, un camino que me ha hecho darme cuenta de algo esencial: no importa cuántas partes rotas tenga, puedo curarlas con amor, perdón y autoaceptación. Muchas veces, por ignorancia, mandatos o presiones sociales, nos encontramos vacías, ausentes, sin sueños.

Pero cuando comenzamos nuestro propio camino, *ahí* es donde realmente existimos. Es entonces cuando nos vemos, nos registramos y nos damos cuenta de cuál es nuestra historia y nuestro presente.

Gracias, vida, por estas bendiciones. Amén.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Rutina diaria para transformar tus dias

raíces

Auto conocimiento